La Papisa en el Tarot – Significado de la carta Papisa

Significado de la carta Papisa en el tarotLa Papisa en el Tarot: Aquí estamos, pues, para examinar el significado de la Papisa (también llamada Sacerdotisa), la carta Nº2 del Tarot en línea. Normalmente se la representa sentada en un trono, la luna la rige y el agua es su signo. Intuición, sabiduría, quietud y calma son sus palabras clave. De la carta anterior, El Mago, que representa el lado masculino, y en un sentido más amplio la unidad y la conciencia, pasamos al lado femenino, la Papisa. (La carta del Papa)

Si juntamos estas dos cartas podemos ver que la forma en que están representadas ya simboliza los dos opuestos de la existencia. Quietud y receptividad para la Papisa, actividad y dinamismo para El Mago. El Mago siempre intenta dominar el entorno en el que se desenvuelve, mientras que la Sacerdotisa dedica su vida a la devoción y la meditación. Si el Mago es el intelecto, la capacidad de discernir, la Sacerdotisa es el instinto, el inconsciente, con las infinitas posibilidades de transformación inherentes a todo lo moldeable.

Vamos a describir los significados de cómo se representa la Papisa en estas cartas del tarot online.

Una figura femenina, vestida con ropas elegantes, que se sienta en un trono situado entre dos columnas. Un poco diferente en el tarot de Marsella, que, a diferencia del tarot Rider Waite, es más colorido en su vestimenta y las columnas no son visibles. En su regazo un pergamino, bien protegido de la vista por su mano, como si quisiera ocultar y proteger los secretos.

Si el Mago deja que la energía celeste fluya a través de él, transformándola en actividad y dinamismo, la Papisa tiende a guardar todo su conocimiento para sí misma. Para reforzar este cierre, en el pergamino está escrita la Tora (no la Torá judía), que representa el conocimiento de una verdad que no debe ser divulgada. El rostro de la Papisa es emblemático. No deja que se filtre ninguna emoción. Esto se debe a que la emoción, al igual que el pensamiento, es el resultado de una individualidad, un ego.

La Papisa, al ser dualidad, como el número con el que está marcada, el II, se desvincula de este concepto.

Forma parte del todo y no es algo que separa, sino que une. En contraste con la carta que la precede, el Mago, la individualidad es superada por el todo y en esto se pierde. El trono en el que se sienta está situado entre dos columnas. Tienen grabadas una B (Boaz) y una J (Jachin), y son las columnas izquierda y derecha del templo de Salomón.

También son un recordatorio del Ying y el Yang, el blanco y el negro. Todo en la Papisa indica doble, dualidad. La túnica que lleva la Papisa es similar a la de la diosa Isis. A sus pies hay una luna creciente y detrás de ella las fases de la luna llena. Clara simbología referida a los ciclos de fertilidad de la mujer: doncella, mujer madura con la llegada de la menstruación y menopausia, con su desaparición.

Detrás de la Papisa hay una cortina con granadas, que la relacionan tanto con Perséfone, intermediaria entre el mundo de los vivos y el de los muertos, como con la Cábala judía, que describe el paraíso como un huerto de granadas. Detrás de la cortina está el agua, un elemento fluido como nuestro inconsciente, del que está compuesto todo el cuerpo humano.

Que pasa cuando sale la carta de la Papisa

Para llegar a los significados que aclara esta carta si viene erguida, podemos decir que significa un periodo de silencio, pasividad, no acción. Cuando sale esta carta, hay que pedir al consultante que mantenga la calma, que mire dentro de sí mismo. Desde luego, no significa atrincherarse en casa y evitar la acción como se acostumbra a hacer a diario, pero tampoco significa tomar decisiones precipitadas o poco meditadas.

Es necesario frenar los ánimos caldeados, la ansiedad por hacer y saber, quedarse un poco más a solas con uno mismo sin demasiadas distracciones externas. Esta carta en el tarot online pide al consultante que recupere la relación con su propio yo, y a través de una pausa de soledad y reflexión se puede llegar a ello. Escúchate a ti mismo y sigue, más que la razón o el razonamiento, lo que te sale del fondo del alma. Al revés, invierte casi totalmente la advertencia anterior.

La pasividad que se aconseja en el lado positivo, en el lado negativo, debe transformarse en compartir ideas, en salir con otras personas para intercambiar ideas. Hay que dejarse llevar por los demás y dar rienda suelta a la pasión y la sexualidad. En la posición invertida, serán las cartas cercanas las que den las indicaciones de esta participación.

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