El Diablo en el Tarot – Significado de la carta del Diablo

Significado de la Carta del Diablo en el TarotEl Diablo en el Tarot: El Arcano número XV, el Diablo, representa una sombría parodia de la carta de los Enamorados. La elección era la clave de aquella carta, y en ésta se mantiene, pero como la elección no fue la correcta, entonces las dos figuras se encadenan. Las flores y los frutos, tan exuberantes en la carta de los enamorados, aquí se secan y se adhieren a las colas de los dos semidemonios, encadenados, que sirven devotamente a su amo.

A pesar de ello, los semidiablos no se muestran en absoluto infelices, al contrario, parecen serenos, descansados, con un leve atisbo de sonrisa en sus rostros. El encadenamiento de los semidemonios nos proyecta a un mundo volcado a las prácticas sexuales, a una dependencia material del sexo, a una vida vivida en la transgresión.

El diablo representado en la carta se asimila a Baphomet, un personaje que fue utilizado por los Caballeros Templarios durante las ceremonias de iniciación, y una de las razones por las que la Inquisición disolvió la orden por herejía e idolatría. Para los templarios era el adivino del sagrado grial, que en el tarot está representado por el as de copas.

El número XV es la secuencia de las cartas del tarot en la línea 1, el Mago, y 5, el Papa, aunque no hay ningún simbolismo en común. Como el Papa parece bendecir, aunque esto no es del todo cierto. Con la posición de los dedos abiertos en pareja, y no dos dedos simples de bendición como en el Papa, atestigua la importancia del materialismo en la vida de los hombres. E incluso las buenas cualidades del mago desaparecen aquí. El así por encima y así por debajo, los dedos hacia arriba y la varita hacia abajo, aquí se sustituye por una antorcha encendida para iluminar la oscuridad, para resaltar algo sombrío, no para canalizar energía como en la carta del Mago.

Sin embargo, el camino del Diablo va hacia la luz.

Las siguientes cartas están, de hecho, todas orientadas hacia la luz. Examinemos la tarjeta en línea. La cabeza es similar a la del signo zodiacal que aparece en todas las representaciones de Capricornio, al que está emparejado. Los cuernos son el instinto de esta carta. Las cadenas son la representación de la servidumbre, las lenguas de fuego con las que se cubren los muslos del Diablo son las pasiones que él instiga.

Las alas son las de un murciélago, como advertencia de que no hay nada trascendente, espiritual, sino sólo la realidad desnuda, como un contraste más con la carta del Papa. Último símbolo nefasto, la estrella de cinco puntas en el cruce de los cuernos está invertida, en contra de la representación correcta, como se suele representar en la magia negra. Asociado como decíamos a Capricornio, elemento tierra, sus palabras clave son el exceso, la tentación, la dependencia y los vínculos sexuales o materiales.

En el anverso la carta del tarot del Diablo representa la dependencia que nos encadena.

Dependemos de otra persona, lo sabemos, sentimos que debemos deshacernos de ella porque es un apego malsano, que puede ser una tentación, así como un apego espasmódico al dinero. Ambos tienen una connotación negativa, al igual que vivir una vida mintiéndonos a nosotros mismos.

El objetivo, la advertencia que nos da esta carta es que debemos ir más allá de la materialidad, debemos empezar a ver las cosas desde otro ángulo. Si esta carta sale durante una consulta, algo prohibido, peligroso aunque emocionante, lo estamos viviendo. Cuidado con las consecuencias, sobre todo si se piensa en volver a encender los fuegos de las viejas pasiones, que, precisamente por ser viejas, romperían el equilibrio que se ha consolidado a raíz de esas pasiones.

Si, por ejemplo, preguntáramos qué es lo que quiere de nosotros una determinada persona, si hubiéramos hecho la pregunta con un fondo sentimental, la respuesta al salir la carta del Diablo sólo puede ser una: la pareja sólo quiere gratificación sexual, es una persona extremadamente materialista, capaz de mostrar una cosa pero queriendo conseguir otra. Si esta carta sale en cambio en una petición sobre situaciones de trabajo, debemos estar atentos a cualquier impropiedad de nuestro interlocutor, algo poco ortodoxo está tramando. La carta advierte del lado oscuro de las cosas y las personas.

Por el contrario, la carta del Diablo da una respuesta positiva.

Liberación, libre elección, poder mirar más allá de la ilusión material, sacudirse de las situaciones opresivas. Por fin eres capaz de decir basta a las tentaciones, al libertinaje y a las decisiones viscerales. Puede parecer un hecho positivo, pero aun así hay que tener cuidado, porque resistirse a las tentaciones puede no ser tan fácil como parece, y si se hace de forma equivocada, podría empeorar la situación. Es el desafío a las tentaciones, y puede que no siempre salgamos ganando. Las tarjetas cercanas podrán decirnos.

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