Los Arcanos Mayores del Tarot

Los Arcanos Mayores del Tarot son un código que utiliza imágenes y símbolos simbólicos que permiten la lectura del pasado y del presente, y dan indicaciones, si se interpretan bien, de lo que se debe hacer en el futuro inmediato para encontrar el camino que se quiere seguir.

Son cartas que, leídas en su secuencia por un buen erudito, sugieren al consultante lo que debe corregir en su interior para mejorar su condición espiritual y en consecuencia, la material. No nos cansaremos de decir que por sí solos los Arcanos Mayores no sirven de nada si el consultante no tiene bien en cuenta lo que se dice y no intenta evolucionar.

Significado de los 22 Arcanos Mayores

Los Arcanos Mayores del Tarot

Los Arcanos Mayores son los que vamos a tener en cuenta hoy, y de forma muy breve y rápida explicaremos su significado básico, para luego pasar a explicarlos en detalle en las páginas que les dedicamos.

Los Arcanos Mayores del Tarot comienzan con la carta del Loco. Frivolidad, extravagancia pero también inseguridad son las palabras clave de esta carta. El amor a la aventura y la pasión lo representan. En el lado derecho insta a no perder el tiempo para continuar con lo que se está haciendo, pero sin tomar iniciativas demasiado atrevidas.

La ponderación y la calma evitan los daños de los imprevistos peligrosos. Por el contrario, nos dice que la decisión que acabamos de tomar puede no haber sido la correcta.

En cambio, el Mago es el que merece y siempre logra el objetivo: La seguridad, la creatividad y el optimismo son características de esta carta de los arcanos mayores en el anverso, mientras que en el reverso indica retroceso, cansancio y pereza.

La Papisa trae el verdadero conocimiento con gran seriedad y serenidad y lo difunde. En el anverso, con el amor, aporta comprensión y sabiduría. Por el contrario, representa la incomprensión, la superficialidad y la ignorancia.

La Emperatriz en el Tarot, la que da vida a todas las cosas: Símbolo del progreso femenino, la fertilidad y la maternidad. Indica una gran capacidad artística. Si se lee al contrario, la infidelidad está a las puertas, la vanidad puede hacer perder mucho a quien no la posee.

El Emperador es la carta de los arcanos mayores de la razón. Estabilidad económica, racionalidad y pensamiento positivo son las palabras clave de esta carta en el anverso. Por el contrario, denota falta de madurez, poco equilibrio, debilidad e inestabilidad.

El Papa tiene significados muy precisos e inequívocos. Humildad, timidez, reserva, honestidad y sentido del deber. Si por el contrario sale al revés es un presagio de renuncia, decepción y desorden emocional.

La carta de los Enamorados trae belleza, confianza, un futuro positivo y amor recíproco. Si se lee al revés, la infidelidad, la separación y el fracaso son el estado del arte.

El Carro es la representación de las victorias, de la evolución de nuestros proyectos, de la racionalidad que triunfa sobre los obstáculos y trae el bienestar. Por el contrario, hay graves dificultades en todos los ámbitos, problemas económicos y familiares.

La justicia es el respeto de la ley, y quien la respeta no sufre el castigo. Experimentar y aprender de nuestras propias acciones lo que está bien o mal para nosotros. Quien está en paz con su conciencia siempre encuentra la paz. Por otro lado, la sugerencia de los arcanos mayores del tarot es evitar juzgar para no herir a los demás pero también por nuestra propia dignidad.

El Ermitaño, un cofre del tesoro guarda nuestros secretos más importantes. Necesitamos replegarnos un poco en nosotros mismos para poder desentrañarlas y llegar a las conclusiones necesarias para dar un giro a nuestra vida. Si sale al revés, el significado es que tardaremos mucho tiempo en desenredar el nudo de estos secretos, porque no podemos tomar decisiones y nos dejamos llevar por el aislamiento.

Pero aquí viene la Rueda de la Fortuna. El hecho de que nos diga que todo es cíclico, que todo evoluciona, seguramente significa que el cambio está a la vuelta de la esquina, que la suerte llegará pero hay que saber aprovechar las oportunidades. Por el contrario, la carta del tarot indica poca inclinación y capacidad de cambio, poca prudencia y aptitud para meterse en situaciones de riesgo.

La fuerza denota una persona inteligente, alerta, enérgica y responsable. Por lo general, nuestros deseos se hacen realidad porque tenemos la fuerza para perseguirlos. La Fuerza de los arcanos mayores que sale por el contrario indica un corazón duro, la propensión a la ira y la crueldad de espíritu.

El ahorcado nos sugiere, con su posición estática, que debemos esperar, que debemos estar dispuestos a sacrificarnos para llegar a la renovación. Es el comienzo de un periodo en el que, a través de la aceptación, se está produciendo un cambio. Tenemos que estar preparados para cambiar nuestras ideas, tenemos que darle la vuelta al punto de vista. Al revés significa que una serie interminable de dudas nos asalta, y la incertidumbre nos domina.

Y llega la Muerte, la destrucción, el fin de todo. Ha llegado el momento de dejar atrás lo inútil y lo superfluo. Truncar todo y empezar de nuevo desde cero. La carta de los arcanos mayores de la muerte en el reverso es aún más difícil de tratar que en el anverso. Si revolucionar da miedo, vivirlo mal es aún peor, y al revés este cambio se vivirá realmente mal.

Pero después de la Muerte, la Templanza traerá la armonía, la calma después de la tormenta. Uno se purifica y se cura del sufrimiento, pero debe actuar con moderación. Por el contrario, es el exceso el que domina, y el desorden nos lleva a la dispersión de las energías, al caos.

El Diablo nos advierte de los enemigos a nuestras espaldas, nunca sometamos el valor al miedo, las adicciones a las drogas, la comida, el alcohol, pero sobre todo por los demás deben ser sacudidas para liberarnos de las cadenas. Por el contrario, el exceso triunfa. La negatividad y las adicciones seguirán siendo nuestras compañeras durante un tiempo, porque vienen del pasado lejano y están profundamente arraigadas.

La Torre es nuestra salvación. Nos trae la ruptura, la liberación, el cambio, el derrumbe de todo lo que nos parecía sólido y en cambio resulta ser frágil. Pero una nueva ciudad siempre se construye sobre los escombros. Por el contrario, el riesgo es que esta destrucción es un fin en sí mismo, si no se puede entender la necesidad real y levantarse de nuevo.

La Estrella de los arcanos mayores nos dirigen hacia nuestro destino. Mediante la purificación podemos alcanzar la paz interior, tener influencias positivas y ser generosos. Vivir con sencillez, esa es la advertencia. Por el contrario, la sensación de malestar será nuestra compañera, no hemos podido aprovechar la oportunidad de purificarnos y seguiremos viviendo con muchos obstáculos entre nosotros y la serenidad.

La Luna nos indica que a veces las cosas que se hacen a la luz del día pueden ser menos efectivas que las que son indirectas y de alguna manera ocultas. Intentar derribar los obstáculos directamente no siempre es el método más eficaz. La astucia y el compromiso son a veces más eficaces. Si sale al revés muestra toda la inquietud de uno, la sumisión a los condicionamientos externos y la incapacidad de superarlos.

El éxito llegará con la carta del Sol. Energía positiva tanto en el anverso como en el reverso, aunque en este último caso un poco debilitada.

El renacimiento, la nueva vida viene con la carta del Juicio. Nunca es demasiado tarde para una nueva vida. Por otro lado, esta renovación se resiente y se tiende a rechazar incluso las verdades más latentes. ¿Por qué seguir posponiendo las propias decisiones?

Al final del ciclo de los arcanos mayores, lo cierra el Mundo, una carta que contiene todas las demás. Alegría, éxito, prosperidad, pero también que un ciclo llega a su fin, para bien o para mal. Es el momento de recoger el premio a nuestro compromiso. También en esta carta el significado inverso no es negativo, sino sólo atenuado en su positividad.

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